domingo, 16 de junio de 2013
domingo, 9 de junio de 2013
Papa Francisco a los Jóvenes
Quisiera proponeros tres simples y breves pensamientos sobre los que reflexionar.
1. En la segunda lectura hemos escuchado la hermosa visión de san Juan: un cielo nuevo y una tierra nueva y después la Ciudad Santa que desciende de Dios. Todo es nuevo, transformado en bien, en belleza, en verdad; no hay ya lamento, luto… Ésta es la acción del Espíritu Santo: nos trae la novedad de Dios; viene a nosotros y hace nuevas todas las cosas, nos cambia. ¡El Espíritu nos cambia! Y la visión de san Juan nos recuerda que estamos todos en camino hacia la Jerusalén del cielo, la novedad definitiva para nosotros, y para toda la realidad, el día feliz en el que podremos ver el rostro del Señor, ese rostro maravilloso, tan bello del Señor Jesús. Podremos estar con Él para siempre, en su amor.
Veis, la novedad de Dios no se asemeja a las novedades mundanas, que son todas provisionales, pasan y siempre se busca algo más. La novedad que Dios ofrece a nuestra vida es definitiva, y no sólo en el futuro, cuando estaremos con Él, sino también ahora: Dios está haciendo todo nuevo, el Espíritu Santo nos transforma verdaderamente y quiere transformar, contando con nosotros, el mundo en que vivimos. Abramos la puerta al Espíritu, dejemos que Él nos guíe, dejemos que la acción continua de Dios nos haga hombres y mujeres nuevos, animados por el amor de Dios, que el Espíritu Santo nos concede. Qué hermoso si cada noche, pudiésemos decir: hoy en la escuela, en casa, en el trabajo, guiado por Dios, he realizado un gesto de amor hacia un compañero, mis padres, un anciano. ¡Qué hermoso!
2. Un segundo pensamiento: en la primera lectura Pablo y Bernabé afirman que «hay que pasar mucho para entrar en el reino de Dios» (Hch 14,22). El camino de la Iglesia, también nuestro camino cristiano personal, no es siempre fácil, encontramos dificultades, tribulación. Seguir al Señor, dejar que su Espíritu transforme nuestras zonas de sombra, nuestros comportamientos que no son según Dios, y lave nuestros pecados, es un camino que encuentra muchos obstáculos, fuera de nosotros, en el mundo, y también dentro de nosotros, en el corazón. Pero las dificultades, las tribulaciones, forman parte del camino para llegar a la gloria de Dios, como para Jesús, que ha sido glorificado en la Cruz; las encontraremos siempre en la vida. No desanimarse. Tenemos la fuerza del Espíritu Santo para vencer estas tribulaciones.
3. Y así llego al último punto. Es una invitación que dirijo a los que se van a confirmar y a todos: permaneced estables en el camino de la fe con una firme esperanza en el Señor. Aquí está el secreto de nuestro camino. Él nos da el valor para caminar contra corriente. Lo estáis oyendo, jóvenes: caminar contra corriente. Esto hace bien al corazón, pero hay que ser valientes para ir contra corriente y Él nos da esta fuerza. No habrá dificultades, tribulaciones, incomprensiones que nos hagan temer si permanecemos unidos a Dios como los sarmientos están unidos a la vid, si no perdemos la amistad con Él, si le abrimos cada vez más nuestra vida. Esto también y sobre todo si nos sentimos pobres, débiles, pecadores, porque Dios fortalece nuestra debilidad, enriquece nuestra pobreza, convierte y perdona nuestro pecado. ¡Es tan misericordioso el Señor! Si acudimos a Él, siempre nos perdona. Confiemos en la acción de Dios. Con Él podemos hacer cosas grandes y sentiremos el gozo de ser sus discípulos, sus testigos. Apostad por los grandes ideales, por las cosas grandes. Los cristianos no hemos sido elegidos por el Señor para pequeñeces. Hemos de ir siempre más allá, hacia las cosas grandes. Jóvenes, poned en juego vuestra vida por grandes ideales.
Novedad de Dios, tribulaciones en la vida, firmes en el Señor. Queridos amigos, abramos de par en par la puerta de nuestra vida a la novedad de Dios que nos concede el Espíritu Santo, para que nos transforme, nos fortalezca en la tribulación, refuerce nuestra unión con el Señor, nuestro permanecer firmes en Él: ésta es una alegría auténtica. Que así sea.
1. En la segunda lectura hemos escuchado la hermosa visión de san Juan: un cielo nuevo y una tierra nueva y después la Ciudad Santa que desciende de Dios. Todo es nuevo, transformado en bien, en belleza, en verdad; no hay ya lamento, luto… Ésta es la acción del Espíritu Santo: nos trae la novedad de Dios; viene a nosotros y hace nuevas todas las cosas, nos cambia. ¡El Espíritu nos cambia! Y la visión de san Juan nos recuerda que estamos todos en camino hacia la Jerusalén del cielo, la novedad definitiva para nosotros, y para toda la realidad, el día feliz en el que podremos ver el rostro del Señor, ese rostro maravilloso, tan bello del Señor Jesús. Podremos estar con Él para siempre, en su amor.
Veis, la novedad de Dios no se asemeja a las novedades mundanas, que son todas provisionales, pasan y siempre se busca algo más. La novedad que Dios ofrece a nuestra vida es definitiva, y no sólo en el futuro, cuando estaremos con Él, sino también ahora: Dios está haciendo todo nuevo, el Espíritu Santo nos transforma verdaderamente y quiere transformar, contando con nosotros, el mundo en que vivimos. Abramos la puerta al Espíritu, dejemos que Él nos guíe, dejemos que la acción continua de Dios nos haga hombres y mujeres nuevos, animados por el amor de Dios, que el Espíritu Santo nos concede. Qué hermoso si cada noche, pudiésemos decir: hoy en la escuela, en casa, en el trabajo, guiado por Dios, he realizado un gesto de amor hacia un compañero, mis padres, un anciano. ¡Qué hermoso!
2. Un segundo pensamiento: en la primera lectura Pablo y Bernabé afirman que «hay que pasar mucho para entrar en el reino de Dios» (Hch 14,22). El camino de la Iglesia, también nuestro camino cristiano personal, no es siempre fácil, encontramos dificultades, tribulación. Seguir al Señor, dejar que su Espíritu transforme nuestras zonas de sombra, nuestros comportamientos que no son según Dios, y lave nuestros pecados, es un camino que encuentra muchos obstáculos, fuera de nosotros, en el mundo, y también dentro de nosotros, en el corazón. Pero las dificultades, las tribulaciones, forman parte del camino para llegar a la gloria de Dios, como para Jesús, que ha sido glorificado en la Cruz; las encontraremos siempre en la vida. No desanimarse. Tenemos la fuerza del Espíritu Santo para vencer estas tribulaciones.
3. Y así llego al último punto. Es una invitación que dirijo a los que se van a confirmar y a todos: permaneced estables en el camino de la fe con una firme esperanza en el Señor. Aquí está el secreto de nuestro camino. Él nos da el valor para caminar contra corriente. Lo estáis oyendo, jóvenes: caminar contra corriente. Esto hace bien al corazón, pero hay que ser valientes para ir contra corriente y Él nos da esta fuerza. No habrá dificultades, tribulaciones, incomprensiones que nos hagan temer si permanecemos unidos a Dios como los sarmientos están unidos a la vid, si no perdemos la amistad con Él, si le abrimos cada vez más nuestra vida. Esto también y sobre todo si nos sentimos pobres, débiles, pecadores, porque Dios fortalece nuestra debilidad, enriquece nuestra pobreza, convierte y perdona nuestro pecado. ¡Es tan misericordioso el Señor! Si acudimos a Él, siempre nos perdona. Confiemos en la acción de Dios. Con Él podemos hacer cosas grandes y sentiremos el gozo de ser sus discípulos, sus testigos. Apostad por los grandes ideales, por las cosas grandes. Los cristianos no hemos sido elegidos por el Señor para pequeñeces. Hemos de ir siempre más allá, hacia las cosas grandes. Jóvenes, poned en juego vuestra vida por grandes ideales.
Novedad de Dios, tribulaciones en la vida, firmes en el Señor. Queridos amigos, abramos de par en par la puerta de nuestra vida a la novedad de Dios que nos concede el Espíritu Santo, para que nos transforme, nos fortalezca en la tribulación, refuerce nuestra unión con el Señor, nuestro permanecer firmes en Él: ésta es una alegría auténtica. Que así sea.
sábado, 1 de junio de 2013
Yo he contrado mi cielo en la tierra en mi querida soledad del carmelo,donde vivo a solas con Dios solo.Todo lo hago con ÉL.Por eso lo hago todo con alegría de cielo;ya barra,ya trabaje,o ya este en la oración,todo lo encuentro bien y delicioso,pues en todas partes veo a mi maestro.
B.sor Isabel de la Trinidad cd
domingo, 10 de marzo de 2013
La alegría de creer en Dios
Nuestra alegría de creer en Dios es sabernos y sentirnos amados por Dios.Nuestra fe se hace grande desde la propia experiencia que se vive cada momento en la propia vida.¿Qué es lo que hace al hombre más libre,más humano y más feliz? su Fe,que nos ayuda a vivir y a superar las contrariedades de nuestra propia vida.
La alegría de creer en Dios es dejarse sorprender por Él,es dejarse transformar por él.
La alegría de creer en Dios nos capicita para amar al projimo superar divisiones y diferencias entre nosotros,crea en nosotros igualdad y diginidad para todo cristiano.
La algría de creer en Dios nos cambia la vida,da sentido,da plenitud,nos hace grande en la verdadera caridad a los más necesitados no solo de pan si no de amor.
La alegría de creer en Dios ha cambiado la vida de muchas personas la mía y la tuya,ahora podemos decir juntos que Dios nos ha cambiado la vida,ha llegado a nuestras vidas y le ha dado plenitud a lo que estaba muerto.le ha dado la resurreción de la alegría de vivir una vida más plena,más cristiana,más o humana.
La Fe nos otorga la verdadera alegría.
La experiencia de creer en Dios es una fiesta que necesita crear su propio canto.....crea tu propio canto de creer en Dios....
carmelitas descalzas de Serra-Valencia.
La alegría de creer en Dios es dejarse sorprender por Él,es dejarse transformar por él.
La alegría de creer en Dios nos capicita para amar al projimo superar divisiones y diferencias entre nosotros,crea en nosotros igualdad y diginidad para todo cristiano.
La algría de creer en Dios nos cambia la vida,da sentido,da plenitud,nos hace grande en la verdadera caridad a los más necesitados no solo de pan si no de amor.
La alegría de creer en Dios ha cambiado la vida de muchas personas la mía y la tuya,ahora podemos decir juntos que Dios nos ha cambiado la vida,ha llegado a nuestras vidas y le ha dado plenitud a lo que estaba muerto.le ha dado la resurreción de la alegría de vivir una vida más plena,más cristiana,más o humana.
La Fe nos otorga la verdadera alegría.
La experiencia de creer en Dios es una fiesta que necesita crear su propio canto.....crea tu propio canto de creer en Dios....
carmelitas descalzas de Serra-Valencia.
domingo, 3 de marzo de 2013
7 RASGOS PARA UNA FE
Oración de Pablo VI
Señor,haz que mi fe sea Plena.
sin reservas,
y que penetre mi pensamiento
y mi manera de juzgar las cosas divinas y también las humanas.
Señor,haz que mi fe sea Libre.
Que tenga el concurso personal de mi adhesión,que acepte las renuncias y los deberes que comporta y que sea fiel reflejo del estilo de mi personalidad.
Señor,que mi fe sea Cierta.
Cierta por una coherencia
entre pruebas exteriores
y los testimonios interiores de Espíritu Santo.
Cierta por su luz que asegure,
por sus conclusiones que tranquilicen,
por su asimilación que descanse.
Señor que mi fe sea Fuerte.
Que no se asuste ante a contradicción
de los problemas que llenan a experiencia de nuestra vida.Ávida de luz,
que no tema a oposición de quienes la discuten,la atacan,la rechazan,la niegan,
sino que se fortifique en la experiencia intíma de tu verdad.
Que resista la nfatiga crítica,
se fortifique por afirmaciones continuas
y remonte las dificutades dialécticas y espirituales,
en medio de las cuales discurre
nuestra existencia temporal.
Señor,haz que mi fe sea Alegre,
Que dé paz y sosiego a mi espíritu
y que lo disponga a la oración con Dios
y a la conversación con hombres,
para que irradie en estas relaciones
sagrada y profana
la feicidad interior de tu presencia.
Señor,haz que mi fe sea Activa
Que dé a la caridad
un motivo de su expasión moral
de modo que ella constituya
una verdadera amistad contigo.
Y que en las obras,en el sufrimiento,
en la espera de la revelación final,
suponga una continua búsqueda de tí,
un testimonio continuado,
un alimento ininterrumpido de la esperanza.
Señor,haz que mi fe sea Humilde
Que no tenga la presunción de fundarse
Sobre la experiencia de mi pensamiento o de mi sentimiento,
sino que se rinda al testimonio de Espíritu Santo
y que no tenga mejores garantías
que la docilidad de la tradición
y a la autoridad del magisterio de la Santa Iglesia.
Señor,haz que mi fe sea Plena.
sin reservas,
y que penetre mi pensamiento
y mi manera de juzgar las cosas divinas y también las humanas.
Señor,haz que mi fe sea Libre.
Que tenga el concurso personal de mi adhesión,que acepte las renuncias y los deberes que comporta y que sea fiel reflejo del estilo de mi personalidad.
Señor,que mi fe sea Cierta.
Cierta por una coherencia
entre pruebas exteriores
y los testimonios interiores de Espíritu Santo.
Cierta por su luz que asegure,
por sus conclusiones que tranquilicen,
por su asimilación que descanse.
Señor que mi fe sea Fuerte.
Que no se asuste ante a contradicción
de los problemas que llenan a experiencia de nuestra vida.Ávida de luz,
que no tema a oposición de quienes la discuten,la atacan,la rechazan,la niegan,
sino que se fortifique en la experiencia intíma de tu verdad.
Que resista la nfatiga crítica,
se fortifique por afirmaciones continuas
y remonte las dificutades dialécticas y espirituales,
en medio de las cuales discurre
nuestra existencia temporal.
Señor,haz que mi fe sea Alegre,
Que dé paz y sosiego a mi espíritu
y que lo disponga a la oración con Dios
y a la conversación con hombres,
para que irradie en estas relaciones
sagrada y profana
la feicidad interior de tu presencia.
Señor,haz que mi fe sea Activa
Que dé a la caridad
un motivo de su expasión moral
de modo que ella constituya
una verdadera amistad contigo.
Y que en las obras,en el sufrimiento,
en la espera de la revelación final,
suponga una continua búsqueda de tí,
un testimonio continuado,
un alimento ininterrumpido de la esperanza.
Señor,haz que mi fe sea Humilde
Que no tenga la presunción de fundarse
Sobre la experiencia de mi pensamiento o de mi sentimiento,
sino que se rinda al testimonio de Espíritu Santo
y que no tenga mejores garantías
que la docilidad de la tradición
y a la autoridad del magisterio de la Santa Iglesia.
martes, 19 de febrero de 2013
TENER FE ES .....
Queridos jóvenes, permitidme que, como Sucesor de Pedro, os invite a fortalecer esta fe que se nos ha transmitido desde los Apóstoles, a poner a Cristo, el Hijo de Dios, en el centro de vuestra vida. Pero permitidme también que os recuerde que seguir a Jesús en la fe es caminar con Él en la comunión de la Iglesia. No se puede seguir a Jesús en solitario. Quien cede a la tentación de ir «por su cuenta» o de vivir la fe según la mentalidad individualista, que predomina en la sociedad, corre el riesgo de no encontrar nunca a Jesucristo, o de acabar siguiendo una imagen falsa de Él.
Tener fe es apoyarse en la fe de tus hermanos, y que tu fe sirva igualmente de apoyo para la de otros. Os pido, queridos amigos, que améis a la Iglesia, que os ha engendrado en la fe, que os ha ayudado a conocer mejor a Cristo, que os ha hecho descubrir la belleza de su amor. Para el crecimiento de vuestra amistad con Cristo es fundamental reconocer la importancia de vuestra gozosa inserción en las parroquias, comunidades y movimientos, así como la participación en la Eucaristía de cada domingo, la recepción frecuente del sacramento del perdón, y el cultivo de la oración y meditación de la Palabra de Dios.
De esta amistad con Jesús nacerá también el impulso que lleva a dar testimonio de la fe en los más diversos ambientes, incluso allí donde hay rechazo o indiferencia. No se puede encontrar a Cristo y no darlo a conocer a los demás. Por tanto, no os guardéis a Cristo para vosotros mismos. Comunicad a los demás la alegría de vuestra fe.
El mundo necesita el testimonio de vuestra fe, necesita ciertamente a Dios. Pienso que vuestra presencia aquí, jóvenes venidos de los cinco continentes, es una maravillosa prueba de la fecundidad del mandato de Cristo a la Iglesia: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación» (Mc 16,15). También a vosotros os incumbe la extraordinaria tarea de ser discípulos y misioneros de Cristo en otras tierras y países donde hay multitud de jóvenes que aspiran a cosas más grandes y, vislumbrando en sus corazones la posibilidad de valores más auténticos, no se dejan seducir por las falsas promesas de un estilo de vida sin Dios.
Queridos jóvenes, rezo por vosotros con todo el afecto de mi corazón. Os encomiendo a la Virgen María, para que ella os acompañe siempre con su intercesión maternal y os enseñe la fidelidad a la Palabra de Dios. Os pido también que recéis por el Papa, para que, como Sucesor de Pedro, pueda seguir confirmando a sus hermanos en la fe. Que todos en la Iglesia, pastores y fieles, nos acerquemos cada día más al Señor, para que crezcamos en santidad de vida y demos así un testimonio eficaz de que Jesucristo es verdaderamente el Hijo de Dios, el Salvador de todos los hombres y la fuente viva de su esperanza. Amén
Benedicto VXI
domingo, 10 de febrero de 2013
COMO ENCUENTRO A DIOS
Dios desde siempre hace parte en tu vida y poco lo conoces.
Sabes que te bendice y te protege,que siempre está pesando en ti.
Sabes que te cuida y que ha diario te da la oportunidad de encontrarlo.
Descúbrelo en las pequeñas cosas el sol,el agua,las flores..y sobre todo en las sonrisas de los niños ,en las sencillez y serenidad del anciano,en la humildad del conductor,en los enfermos,en los pobres,en el barrendero,en el que lucha cada día por ser mejor, por aquellos que siembran esperanza,en los jóvenes que sueña cada día por el mundo mejor.
Dios esta dentro de ti entra en ti mismo y encuentralo...
Sabes que te bendice y te protege,que siempre está pesando en ti.
Sabes que te cuida y que ha diario te da la oportunidad de encontrarlo.
Descúbrelo en las pequeñas cosas el sol,el agua,las flores..y sobre todo en las sonrisas de los niños ,en las sencillez y serenidad del anciano,en la humildad del conductor,en los enfermos,en los pobres,en el barrendero,en el que lucha cada día por ser mejor, por aquellos que siembran esperanza,en los jóvenes que sueña cada día por el mundo mejor.
Dios esta dentro de ti entra en ti mismo y encuentralo...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








