
Señor Jesús, siento en mi interior el deseo de seguirte pero tengo miedo.
Pienso que no valgo para ello. Ayúdame a confiar en ti, a hacer realidad estas palabras de santa Teresa: poderoso eres para todo.
Dame la luz necesaria para descubrir cómo mis deseos son respuesta a tu llamada y cómo la vocación es regalo tuyo, no búsqueda mía.Quiero entregarme a Dios, pero dudo. Así que, una vez más, Señor, dame esa determinada determinación, esa voluntad, de ponerme en camino hasta el fin confiando siempre en ti.